Quién paga conectar una planta de biometano a la red: España frente a Europa y lo que pide la CNMC
Un informe de RAP sitúa a España entre los países donde el productor paga la conexión y los refuerzos. El RD en trámite y la CNMC proponen ordenarlo.

El coste que nadie ve en la planta
El Regulatory Assistance Project (RAP), un centro de análisis internacional especializado en regulación energética, ha publicado en septiembre de 2026 un estudio en castellano sobre una pregunta que en España se resuelve casi siempre del mismo modo: quién paga que el biometano llegue a la red. Sus cifras ponen tamaño al problema. Solo lo que se instala en un punto de inyección para analizar la calidad del gas, odorizarlo y medirlo cuesta, según el informe, entre 200.000 euros y 1,8 millones, y a eso hay que sumar la compresión o la regulación de presión y el ramal hasta el gasoducto, que dependen de la distancia y de la presión de la red. La explotación tampoco es gratis: el estudio estima unos costes anuales del 4 % del valor de la conexión en transporte y del 8 % en distribución.
Productor o red: cada país lo resuelve a su manera
RAP se apoya en un análisis previo de la Asociación Europea del Biogás y del consejo de reguladores europeos (CEER). El resultado, resumido:
| Coste | Lo asume el productor | Se reparte o lo asume la red |
|---|---|---|
| Conexión a la red | España, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Hungría, Lituania, Luxemburgo, Polonia y Portugal | Austria, Francia, Italia, Letonia y Chequia |
| Inversión en refuerzos para el flujo inverso | España, única excepción en la UE | Resto de países, vía cargos de red |
| Operación del flujo inverso (electricidad de los compresores) | España, Dinamarca y Francia | Austria, Países Bajos y Alemania |
Cuando la red asume una parte, la mete en su base de activos regulados y la recupera de todos los usuarios a través de los peajes. El Reglamento (UE) 2024/1789, en su artículo 18, fija como regla general un descuento del 100 % en las tarifas de entrada para los gases renovables, aunque cada regulador puede apartarse de ella: Dinamarca y Francia cobran la tarifa completa, mientras que Portugal e Italia (esta, solo en distribución) aplican el descuento entero.
El estudio no es neutral. RAP sostiene que socializar estos costes alarga la vida de redes que quizá haya que desmantelar en 15 o 20 años, pone el ejemplo de subredes danesas que no pueden cerrarse porque tienen plantas conectadas, y propone reservar el biometano para siderurgia, cemento y química, y ubicar las plantas cerca de esos consumidores.
Lo que se está decidiendo en España
En España la discusión ya tiene texto. El proyecto de Real Decreto de impulso del biometano, que el MITECO sometió a audiencia en mayo, reescribe el artículo 12 bis del Real Decreto 1434/2002:
- La línea directa (de la parcela de la planta a la posición del gasoducto) la paga el productor y, al ponerla en marcha, la cede gratis al transportista o distribuidor, que la opera y mantiene sin cobrar retribución por inversión. Si otro productor se engancha después, compensa al primero en proporción a la longitud compartida y al caudal asignado.
- El productor elige si los equipos imprescindibles para inyectar van en la planta o en la línea. Si el análisis de calidad está en la planta y cumple las normas de gestión técnica, el operador no tiene por qué duplicarlo, y si lo duplica no puede cobrárselo; a cambio, recibe las señales en tiempo real y puede cortar la inyección a distancia.
- Los equipos de flujo inverso pasan a ser activos del sistema, y la Dirección General de Política Energética y Minas aprobará cada año cuáles se retribuyen.
La CNMC informó el proyecto el 21 de julio con matices de fondo. Pide que la cesión de la línea sea voluntaria para el promotor, como dice el artículo 78 de la Ley 34/1998, aunque el operador quede obligado a aceptarla. Y quiere que el módulo de inyección y la medición de calidad formen parte de cada planta, a su salida: si varios productores comparten una línea y el análisis está aguas abajo, no habría forma de saber quién ha inyectado gas fuera de especificación. Sobre el flujo inverso, lo asimila a una estación de compresión y pide que lo planifique el sistema. El real decreto sigue sin aprobarse; mientras tanto, las nuevas circulares retributivas de la CNMC ya premian a los operadores por conectar gases renovables.
Qué significa para tu instalación
En España el módulo de inyección lo sigue pagando el productor, y el texto en trámite y la CNMC coinciden en lo que más pesa para diseñarlo: la analítica de calidad a la salida de la planta, con las señales y el corte remoto en manos del operador. Eso obliga a cerrar desde el proyecto qué analiza el cromatógrafo, cómo actúa la línea de rechazo y qué telecontrol exige la especificación de la distribuidora o del transportista, para no pagar dos veces el mismo equipo. Lo explicamos en la página de inyección de biometano a la red y, para el análisis en continuo, en la de cromatógrafos.
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